Para conseguir un gran acabado en la rehabilitación de tus muebles, puedes optar por trabajar con especialistas de los barnizados y lacados en Toledo o probar tú mismo siguiendo estos pasos.

Antes de barnizar un mueble con un acabado anterior, debes retirar la pintura o barnizado utilizando un producto químico quita pinturas, una pistola de aire caliente para decapar o una lija.

Nuestra recomendación es que cuentes siempre con asesoramiento de profesionales de los barnizados y lacados en Toledo. Cualquiera te dirá que para debes conseguir eliminar todos los rastros de pintura o barniz, ya que en caso contrario cualquier resto será evidente.

Si, por el contrario, el mueble que deseas barnizar es de madera en crudo, debes lijar con esmero la superficie, ya que normalmente los recibimos de fábrica o del almacén con un tacto áspero y alguna astilla levantada.

Puedes optar por lijar a mano o utilizar una lijadora eléctrica, recomendable en muebles más grandes, lo que probablemente facilite tu trabajo y el tiempo del mismo. Recuerda hacerlo suavemente, sin apretar.

A continuación, debes decidir qué tipo de barniz quieres usar. Si te gusta el tono de la madera, entonces optarás por un barniz transparente. Si lo que quieres es darle un toque de color, debes utilizar uno decorativo.

Aplica el barniz de forma horizontal y extiende el líquido con rapidez, ya que se seca rápido y se endurece. Ponte en una posición cómoda y utiliza guantes.

Tras este proceso, deja secar la pieza y lija de nuevo el mueble. Puedes aplicar otra capa de barniz para, tras dejarlo secar y lijar otra vez, aplicar el acabado final.

El toque final puede consistir en aplicar una cera incolora para evitar arañazos y marcas en el mueble recién rehabilitado. Pero sobre todo es importante que cuentes con nuestro asesoramiento, el de profesionales como Lacados Valdivia.