Gracias a un trabajo de barnizados y lacados en Madrid centro un mueble gozará de una segunda vida. Una mesa de comedor gastada, una vitrina de barnizada en tonos tétricos o un aparador estropeado por culpa de la termita pueden dar un cambio total gracias a un lacado en un color vivo a un barnizado que saque el mejor partido del alma de la madera. Además con este tipo de trabajos no únicamente se está dando un cambio estético, si no que se está alargando la vida del mueble al darle de nuevo una protección adecuada. Esto es especialmente importante ahora que ha llegado el verano con uno de los peores enemigos para los muebles: el sol.

Los rayos UV son uno de los principales responsables del deterioro de una madera, ellos serán los que comiencen con ese desgaste que hará que la madera acabé luciendo grisácea. Esto se debe a que los rayos UV degrada la lignina de la madera. Si el mueble se encuentra en el exterior esta primera agresión realiza por el sol será continuada por la lluvia que arrastrará la lignina abriendo grietas y convirtiendo el mueble en un hogar ideal para la humedad.

La mejor manera de poner freno a este proceso es realizar una protección adecuada para cada mueble. Si se trata de un mueble de interior es recomendable evitar que el sol se proyecte sobre el en las horas de mayor incidencia. En cuanto a los muebles de exterior, será imprescindible que se realicen barnizados y lacados en Madrid centro cuando estos comiencen a deteriorarse.

En Lacados Valdivia somos especialistas en barnices y restauración, contacta con nosotros y dale una segunda oportunidad a tus viejos muebles.